Johann Sebastian Bach: Misa en si menor, BWV 232
Si hay una misa que ocupa un espacio central en el canon de la música europea, esta es la Misa en si menor BWV 232 de la cual Johann Sebastian Bach (1685-1750) no solo obtuvo un credo teológico y estético personal, sino que sentó las bases para los futuros compositores que abordaron la composición de misas.
Elaborada por el músico de Eisenach a lo largo de varias décadas, parece ser que esta se inició en 1724 cuando Bach compuso la sección Sanctus como obra independiente. Compuesta mediante la técnica de la parodia (reutilización de antiguas composiciones para la creación de una obra nueva), en 1733 Bach envió al Rey de Sajonia las secciones del Kyrie y del Gloria para convertirse en compositor de la corte de Dresden, cargo honorífico que no obtuvo hasta tres años más tarde.
Finalizada alrededor de 1746-1748, años en que también compuso el Arte de la Fuga y la Ofrenda Musical, la Misa BWV 232 se nos ha legado como el testamento coral de su creador, que ahora llega a Torroella con un equipo musical escocés, capitaneado por John Butt, de primera orden.



